Ya veremos…

17 mayo, 2014

“Estimado político”

Filed under: El Medio Limón dice... — Chus @ 8:22

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Una entrada del medio limón…:

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“Estimado/a” político/a:

En el día de hoy he tenido la fortuna de recibir una carta firmada por ti que me ha provocado una gran extrañeza a la vez que una profunda inquietud, pese a que la aguardaba con cierta impaciencia.

En esa carta te dirijes a mí como “Estimado amigo” o como “Querido amigo”. Confieso que me has emocionado hasta el punto de asomarme una lagrimilla (ya ves que tontorrón estoy, son cosas de la edad)… ¡Hacía tanto tiempo que no me llamabas así que ya casi lo había olvidado!. Ya me había acostumbrado a que me dijeses esas cosas tan feas: antisistema, terrorista, rojo, facha, nazi, radical, antidemócrata, izquierdista,  mala persona, aprovechado, parásito, abusón y tantas cosas más que me hirieron tanto que duele el alma al recordarlas.

Pero hoy te diriges de nuevo a mí con tan hermosas palabras que me da miedo. Al principio sentí una inmensa alegría, pero mucho me temo que nuestra relación hace ya tiempo que entró en el ciclo de la violencia: primero me agasajas hasta que logras lo que quieres de mí. Luego me ninguneas e ignoras. Después pasas directamente a maltratarme, humillarme, culparme. Me señalas con tu dedo acusador. Me criticas, me dices que no sé lo quiero y que abuso de ti. Que soy imperfecto para tu perfección y que tengo una suerte imensa de que, aún siendo yo una cucaracha indigna, estés tú ahí. Si me quejo, me ignoras. Si insisto, me culpas. Si me rebelo, me condenas con unas normas o leyes dictadas a tu antojo y medida… Luego, vuelves de nuevo a mí haciéndome carantoñas, llamándome de nuevo “amigo”, prometiéndome cosas, arrepintiéndote… Y yo, bobo de mí, te creo y confío en ti una vez más.

Tomo tu papeleta y, como un adolescente emocionado, acudo a formalizar una vez más nuestra relación con el simbólico acto de la penetración de la urna… Para descubrir poco después que todo era un espejismo. Mentiras para conseguir de mí lo que buscabas… Y volvemos al inicio del ciclo. Otra vez los insultos, los menosprecios, las acusaciones, los maltratos… Por que eso soy entre luna de miel y luna de miel: un ciudadano maltratado por ti.

Ahora, me llamas “amigo” y me agradeces los esfuerzos que he hecho para “salir de la crisis”. O me dices que sólo tú puedes cosntruir una Europa de los ciudadanos. Apelas a mi responsabilidad y me dices que sólo “los grandes” podéis lograr los cambios de dirección… ¿Y sabes qué? NO TE CREO.

Hoy me hablas de que vas a recuperar unos derechos que no habéis sabido defender. Hoy me hablas de la salida de una crisis de la que nadie, salvo tú, tiene noticia. Me anuncias una bajada de impuestos que nadie puede creerse y que sé a ciencia cierta que se traducirá en más recortes e impuestos para mí. Me hablas de defendernos de unos mercados que hoy nos gobiernan a los que ya rendiste pleitesia y vasallaje antes. Y te peleas por mí con otros/as. Y os reprocháis no sé qué herencias, cuando la realidad es que sois herederos de vosotros mismos. Os acusáis unos a otros, cuando ninguno estáis libres de pecado. Y ninguno ofrece soluciones ni compromiso.

¿Sabes? Hace mucho tiempo que hecho de menos aquella política y aquellos políticos de cuando era niño y desconocía la existencia de ideologías: pensaba que los políticos eran personas preocupadas por su país y sus ciudadanos, con diferentes puntos de vista, pero que al final dialogaban y acordaban hacer lo mejor para todos nosotros. Creo que en algún momento casi llegó a ser real esto. Y hecho de menos aquellas veces en las que acudías a mí explicándome cuales eran los problemas y aportando soluciones concretas y comprometidas en aquellos programas “tocho” que enviábais por correo. Hoy, sólo te limitas a prometer cosas que ni tú mismo/a te las crees y a culpar a otros/as.

Insultas a mi memoria y a mi inteligencia con esa visión del mundo, del pasado y del futuro que me sirves.

¿Recuerdas cuantas veces me has dicho que la crisis es culpa mía?. Dijíste y dices que “viví por encima de mis posibilidades”, cuando sabes que eso no es cierto: Me limité a vivir con las reglas que tú marcabas. Compré una vivienda a un precio que fijásteis tú y tus socios especuladores. Y la compré por que trabajaba duro para obtener un sueldo que me permitió pagarla durante muchos años. Y pagué impuestos, muchos. Y los pago. Hice algún viaje. Salía de cuando en cuando a comer o cenar o tomar una copa con los amigos. Pero pagaba siempre. Tuvimos dos coches, uno para mí y otro para mi pareja, pues lo necesitaba para trabajar. Y los pagamos. Apenas usé la sanidad pública, pues afortunadamente pude gozar de buena salud. Y como yo, millones de ciudadanos.

Hoy, vivo con una tercera parte de lo que ganaba trabajando duramente. Las facturas se me acumulan, pero voy pagando y pasando de mes en mes con la respiración contenida. Y soy afortunado por que pese a tener constantemente un pie en el abismo, sé que hay millones de personas que están en mi misma situación. Y millones que ya están directamente en él. Y lo único que has hecho ha sido criminalizarnos.

Si la culpa fuese mía… ¿Por qué rescatas bancos, autopistas y empresas privadas y no me rescatas a mí? ¿por qué metes tu mano en mi bolsillo para llenar los suyos? ¿por qué no me rescatas a mí?.

Sí, ya sé: soy una cucaracha y las cucarachas no entienden, pero… ¿por qué no me lo explicas y me demuestras claramente las cosas en vez de culpar a los demás?

¿Recuerdas cuando, la última vez que te dirijiste a mí llamándome “amigo” me dijiste que tenías la clave para crear empleo y salir de la crisis? ¿y recuerdas que eso lo dijiste al final de un gobierno en el que tú estabas? ¿por qué, si sabías cómo hacerlo, no lo hiciste antes? O al menos, haber dicho la clave…

¿Recuerdas cuando me dijiste que arruinaba la sanidad pública por que abusaba de ella y que “no era rentable”? ¿Recuerdas cuando me dijiste que no tengo derecho a saber dónde, cómo y en qué se gasta MI dinero? ¿Y cuando te burlaste de mí diciendome “que me jodan”?

Sí, mi “Estimado/querido político”, hoy estoy harto. Harto de que me culpes, de que me ignores, de que me acuses: harto de sentir esa violencia que ejercéis sobre mí desde vuestras poltronas y de que me culpes de ello. Y harto de caer una y mil veces en tus redes de mentiras. Y por eso, esta vez, por fín, me libero de ti y no te votaré.

No sonrías. Sé que no votar sería casi lo mismo que votarte a ti. Así que, pienso votar, pero votaré a otro partido que no sea ni mi “Querido amigo” ni mi “Estimado amigo”: votaré por alguno de los pequeños partidos con la esperanza de que haya muchos millones más que piensen como yo y así podamos demostrarte que la vida puede seguir sin ti y que puedo encontrar a otros/as que me hagan sentir un Ciudadano con derechos y deberes. Otro partido que esté libre libre de compromisos adquiridos con los poderes económicos, con sangre y energías nuevas. Con espíritu democrático y con la idea de que los Ciudadanos somos lo importante todo el tiempo, no sólo cuando tenemos que votar.

Sé que dirás que eso será como tirar el voto a la basura. Tal vez, pero irá a un cubo limpio. Sé que dirás que si consiguen representación será tan pequeña que tal vez no sean decisivos… Tal vez. Pero al menos podrán ser la voz discordante. Y tal vez os veáis obligados a pactar con ellos para poder sacar nuevas leyes. Y eso os obligará a dialogar, a consensuar… ¿Recuerdas cómo era eso? Seguramente no. Hace demasiado tiempo que lo que votáis os viene impuesto desde arriba, desde unos despachos en los que un pequeño puñado de personas deciden en función de sus intereses en vez de los nuestros. Por eso prefiero 10, 20, 100 partidos diferentes que tengan que legislar y gobernar consensuando antes que uno o dos partidos títeres de ilegítimas instancias superiores.

Así que, hoy te ruego que no me vuelvas a llamar “Estimado/Querido Amigo” y trátame como el Ciudadano que soy: Tu jefe. Si quieres que te respete, empieza por respetarme tú. Quizá de esta forma, tal vez un día pueda volver a creer en ti. Pero no hoy.

Y a mis conCiudadanos, les digo que voten. Y que no teman votar a otros partidos. Da igual el signo que escojan mientras sea acorde con ellos mismos y discordante contigo. Sea izquierda, centro o derecha. En el peor de los casos, todo seguirá igual. En el mejor, comenzaremos a recuperar la democracia.

VOTAD… y VOTAD A OTROS.

A.M.

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2 comentarios »

  1. Me lo llevo a mi pagina me siento absolutamente interpretada por estos sentimientos grandes y como puños de verdades.hagamos una cadena todos contra sus adversidades maléficas… limpiemos el aire des estos parasitos bacterias que invanden nuestras vidas y que solo quieren destruir nuestros sueños buenos de un futuro sencillo pero limpio de chorizos sin entrañas… Un abrazote y miles de besos para ti (llegaste a tiempo, pues ahora con tus maravillosas palabras de nuevo respirooo aire limpio y puro: Gracias por volver a tiempo pensé que me estaba muriendo)

    Comentario por meim0 — 23 mayo, 2014 @ 18:10 | Responder

  2. Reblogueó esto en meim0.wordpress.com.

    Comentario por meim0 — 23 mayo, 2014 @ 18:11 | Responder


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