Ya veremos…

18 marzo, 2011

Sábado de pleamar y locuras

“Y la luna llena
Por los cielos azulosos, infinitos y profundos esparcía su luz blanca,
          Y tu sombra
          Fina y lánguida,
          Y mi sombra
Por los rayos de la luna proyectada
Sobre las arenas tristes
De la senda se juntaban
          Y eran una
          Y eran una
Y eran una sola sombra larga!
Y eran una sola sombra larga!
Y eran una sola sombra larga!”

Nocturno, fragmento. José Asunción Silva

 

 

No es verdad que la luna nos rodee con círculos de plata… si acaso, elipses. Y porque esas formas argénteas son elípticas y no circulares, resulta que unas veces se acerca más (perigeo) y otras se aleja (apogeo); Y así como no siempre es igual esa distancia que se interpone en su danza entre su sitio y el nuestro, tampoco le pilla siempre mirándonos en igual pose, a veces está nueva, a veces crece o mengua…

Total, que mañana 19 de marzo, dia del padre (papá, mira al cielo, ¡¡te regalo una luna!!) la luna llena tendrá lugar a menos de una hora de su perigeo, así que tendremos una enorme y brillante luna llena, más grande y más brillante que otras noches pasadas y más grande y más brillante que muchas otras que vendrán, porque sólo cada 18 años, más o menos, se nos acerca tanto y tan bien colocadita. La llaman Super Luna, y algunos incluso Super Luna Extrema, que suena un poco a pokemon sideral.

Dicen que no la vimos tan enorme y cercana desde 1983, sin contar con la de Jim Carrey en “Como Dios”.

Se preveen mareas con pleamar y bajamar, según algunos, “las más fuertes de la historia”, (tampoco pa’ tanto, que poquita memoria histórica tenemos… Eso sin contar que la tierra y la luna se fueron separando a lo largo de millones de años y que hace varias eras había mareas de kilómetros de altura), y hasta dicen que frente a las costas de Cadiz, la bajamar del sábado dejará visible la Atlántida. ¿Qué nos apostamos que no?

Como es habitual en el ser humano, ya he visto por ahí muchos mensajes catastrofistas que asocian estas super lunas con los desastres naturales, recordando super lunas anteriores que coincidieron con otros episodios catastróficos, como el terremoto de Indonesia en el 2005. Supongo que es algo inherente a la especie: nos encantan las predicciones del fin del mundo y los cuentos de terror. Incluso algunos la culpan del reciente terremoto de Japón. Pero la Nasa dice que pese a los muchos años de investigación que llevan acumulados, no hay ningun indicador que asocie la actividad lunar con los movimientos sísmicos. Y que en 1983 y otras fechas con lunas gigantes, no pasó nada. Y que los terremotos pasan por causas conocidas, y que los efectos de la atracción lunar ocurren cuando está cerca, no dias antes,… Vamos, que no.

 

Lo que sí es verdad, es que el sábado, si no hay nubes, tendremos una noche tan espectacular que será pecado no mirar al cielo. No siempre hay espectáculos de belleza preprogramada, así que me niego a embotar la ocasión con alarmas que me tapen la luz de semejante luna. Elijo la luna de los poemas y las canciones. Yo quiero tender a ella y que me atraiga sin remedio y mueva mis hilos, perder un poco la calma, dejarme llevar por la especial experiencia que esta noche nos brinda, no estropearlo escuchando pájaros de mal agüero.

Dicen en “Hijos de las Mareas” (otro dia os lo recomendaré, precioso), que estamos creados en gran medida por agua, lloramos agua salada, nuestra sangre es en gran parte agua salada…  Somos mares contenidos. Debe ser cierto, y por eso la luna nos provoca mareas y locuras, y nos sorprende con pleamares de deseos húmedos, roturas de aguas, melancolías líquidas…

Porque quiero y el cielo colabora, preveo un sábado de amantes y tactos, de atracción magnética, olas rumorosas, espumas de besos y eléctricos finales. Un perigeo de cuerpos que orbitan y se buscan…

Yo pondré por mi parte, el cosmos ya me pone el satélite.

Os deseo que encontréis la piel perfecta en la que perderos bajo esta luna, o que su luz os muestre nuevos caminos que os lleven hacia ella. Que os traiga pleamares!!!

Así que para ir abriendo boca, un poema de sexo y luna:

Qué sábanas de yerba y luna llena
envolvieron el acto decisivo.
Qué mediodía sudoroso y vivo
enjalbegó la noche de azucena.

Por las esquinas verdes del encuentro
las caricias, ansiosas, se perdían
como en una espesura, cuerpo adentro.

Dios y sus cosas nos reconocían.
De nuevo giró el mundo, y en su centro
dos bocas, una a una, se bebían.

La luna nos buscó desde la almena , fragmentos. Antonio Gala

Y para ponerle banda sonora, vendría bien aquello de “bajo la luz de la luna, yo te amé” de los Rebeldes, pero peca de triste y cursi (aunque después de elegir entre tantos poemas con lunas, un poema de Gala, lo de cursi igual sobra un poco. Habría que encontrar alguno más sexi, que seguro que hay), así que os dejo que elijáis entre «Luna» de Victor Manuel (me gusta la versión cantada con Miguel Rios)

Cansado estoy de ladrarte luna
cansando estoy de mirarme en ti
si voy si vengo siempre me juzgas
decides siempre por tí por mi
suelta las riendas por favor
que apenas puedo ser quién soy

Luna llena, invisible son los hilos que manejas
Luna llena, siempre envuelta en un alo de lunática tristeza.

O Con la luna llenade Melendi, que la tengo un especial cariño porque, entre nosotros… algo así veo en sus ojos cada vez que me mira el ser alrededor del cual orbita mi atracción lunar:

“Porque te quiero como el mar, quiere a un pez que nada dentro
Dándole de respirar, protegiéndolo del viento
Porque te quiero dibujar, desnuda en el firmamento
Pa hacer toavía ma bonito, ma bonito el Universo…”

 

 ¡Y vale ir empezando hoy!