Ya veremos…

26 octubre, 2010

Anti-sugerencia literaria: NADA DE SANCHEZ DRAGÓ

Filed under: Tertulia literaria — Chus @ 6:41
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Hoy vengo a recomendar qué NO leer:
DRAGRÓ.

 

En su último libro, «Dios los cría…», escrito a medias con Albert Boadella a modo de conversaciones entre ambos, Dragó cuenta a su colega entre divertido y chistoso cómo se tropezó en Tokio con dos lolitas de unos 13 años a las que se ventiló muy felizmente en la habitación de un hotel de forma repetida y por turnos. Lo cuenta ahora porque dice «que ya prescribió el crimen«, seguro en su sillón de hijo puta mediático de que la confesión no va a tener represarias legales. Y no contento con cachondearse de tirarse a menores asiáticas, se atreve a argumentar que realmente él fue la víctima y que las niñas le usaron como objeto sexual, le secuestraron, le zarandearon, y se lo cepillaron a conciencia. Y es que es lo de siempre… ya lo decía el obispo de Tenerife: la culpa es de los menores. O como decía Torrente, «la culpa es de los padres, que las visten como putas»

Por eso yo decido que ni leeré este libro «Conversaciones Dragó-Boedella». Ni,  por extensión, cualquier otro que firme el susodicho caza-lolitas.

Está claro que la calidad literaria de un autor no tiene por qué ir de la mano con su calidad humana, y ejemplos hay muchos en la historia de la literatura… pero hay millones de libros que jamás leeré porque la vida no da pa tanto, así que me voy a permitir el lujo de seleccionar entre todos a quién dejo fuera siguiendo algún criterio más allá de si está o no de moda, si sale mucho en los medios por polémico, o si supuestamente escribe o no bien: no me da la gana leer nada de Dragó por inmoral e impresentable.

Que al fin y al cabo de sus letras y nuestra atención es de lo que come y dar la espalda a un autor es de las pocas cosas que el público tiene en su mano para reprobarle.

 

25 octubre, 2010

Gran Hermano

«Bajo el Nogal de las ramas extendidas
yo te vendí y tú me vendiste.»

 Telepantalla (La nota amarilla) – Gran Hermano
1984, George Orwell

Ya tenemos Gran Hermano. Otro. Por el doce he visto que vamos, aunque he tenido que buscarlo en google porque yo, lo que es ver Gran Hermano,… como que no. Lo que pasa es que este año tenemos en la casa a “Cheru”, Eduardo en su DNI, programador informático con discapacidad auditiva, y eso hace que Gran Hermano aparezca en mi vida diaria de forma tagencial, al invadir en forma de noticia varias webs relacionadas con la sordera.

El año pasado había un chaval sordo en el concurso de baile, este año en Gran Hermano. Será cosa de la moda…

A mi, en el fondo, lo que me preocupa es que Gran Hermano llegue ya por la 12ª edición. Y una se pregunta cuánta de la gente que lo sigue sabrá que Gran Hermano es un personaje de novela. No digamos ya, cuántos habrán leido “1984” o sabrán de qué va la historia. Y más allá, cuantos sabrán qué significado tenía realmente el concepto de Gran Hermano original, sustituido tras doce ediciones de pantalla por un ojo que todo lo ve público y telegenético, tan alejado de la crítica al control gubernamental y la manipulación de las masas por las clases políticas que denunciaba Orwell en su novela.

¿Vanalizado? ¿Es peor que sea la tele la que nos vacía de criterios y nos convierte en borregos, en vez de que sea un Estado totalitario el que se encargue de hacerlo?  Tal vez simplemente cambiamos de manos. Es posible que sea puro snobbismo y que realmente igual dé venderse a unos u otros… pero a mi me parece aún más sórdido y patético que la cosa vaya en función de índices de audiencia y telebasuras.

«Te figuras que existe algo llamado la naturaleza humana, que se irritará por lo que hacemos y se volverá contra nosotros. Pero no olvides que nosotros creamos la naturaleza humana.»

(1984)

Acabo de leer una novela que recomiendo ferviertemente: Ácido Sulfúrico, de Amélie Northomb. Al estilo de El Fugitivo (que también fue libro antes que película), trata de la deshumanización y degradación que las sociedades podemos llegar a alcanzar, y como argumento nos proponen un Reality Show. En este caso, el programa se llama Concentración, y los concursantes son presos en un campo de concentración.

Te figuras que existe algo llamado naturaleza humana que impedirá que estas cosas pasen, algo bueno en la masa que estallará antes de dejar que la basura nos arrastre hasta tan lejos… ¿Nuestra deshumanización crea la telebasura? ¿Es la telebasura la que nos deshumaniza? ¿Es el político el culpable de la tragedia? ¿El programador de tv? ¿Los guionistas? ¿Los guardianes del campo? ¿El espectador?… ¿Seríamos capaces de apagar el televisor? ¿Seríamos de los cínicos que presumen de no verlo pero están al tanto de cada detalle? ¿Nos abstendríamos de votar sobre la vida y la muerte de los concursantes?…

En realidad no sé si está mejor o peor escrita, porque como la he leido en catalán… bastante que me he enterado de la trama (¡y me he enterado muy bien! ¡soy una fiera!). Pero me ha enganchado de tal manera que me la he merendado en cuatro días (de miércoles a domingo). Es cortita, y la tienen en la biblioteca (al menos en la mia), así que si os apetece leer y no sabíais qué, podéis probar con este Gran Hermano de tintes catastrofistas.

Me ha gustado. 

P.D.: También me encantó leer “1984”, por si preferís apagar la tele y seguir teniendo ante los ojos algún Gran Hermano.

16 octubre, 2010

El HAMBRE… tened presente el HAMBRE…

 EL HAMBRE,…
 TENED PRESENTE EL HAMBRE…

 

«Hay otra diosa de tinieblas y de osambre;
su lecho es la vigilia y su pan es el hambre.»


16 de Octubre, DIA MUNDIAL CONTRA EL HAMBRE


«Madre antigua y atroz de la incestuosa guerra,

borrado sea tu nombre de la faz de la tierra.»

amen !!

(versos de «EL HAMBRE», de Jose Luis Borges)

El tema propuesto por la FAO para este año es «UNIDOS CONTRA EL HAMBRE«. 

 

Unirse contra el hambre es un grito antiguo. Seguramente habrá sido la batalla perdida del hombre desde que es hombre y tiene conciencia de la desigualdad. Miguel Hernandez llenó versos y versos de hambre, cunas de hambre, cuchillos de hambre, gritos hambrientos de pan y justicia, hombres definidos por el hambre,… así que fue el primero que me vino a la cabeza al pensar en una llamada poética a la unión contra el hambre. Y con él, Serrat, que no parece haber dejado poema suyo sin cantar… pero esta vez preferí a Reincitentes, que hacen más ruido al gritar.

EL HAMBRE
Miguel Hernandez  (El Hombre Acecha)
 

(…)

El hambre paseaba sus vacas exprimidas,
sus mujeres resecas, sus devoradas ubres,
sus ávidas quijadas, sus miserables vidas
frente a los comedores y los cuerpos salubres.

Los años de abundancia, la saciedad, la hartura,
eran sólo de aquellos que se llamaban amos.
Para que venga el pan justo a la dentadura
del hambre de los pobres aquí estoy, aquí estamos.

Nosotros no podemos ser ellos, los de enfrente,
los que entienden la vida por un botín sangriento:
como los tiburones, voracidad y diente,
panteras deseosas de un mundo siempre hambriento.

Años del hambre han sido para el pobre sus años.
Sumaban para el otro su cantidad los panes.
Y el hambre alobadaba sus rapaces rebaños
de cuervos, de tenazas, de lobos, de alacranes.

(…)

Es curioso… esta noche soñé que Obama me robaba un pincho de tortilla y un café con leche y yo le clavaba el dedo en el pecho acusativamente y le daba una serie de golpecitos muy indignados en plan «eh!! eh eh EH!!». Podría aprovechar para filosofar un poco sobre cómo los de arriba cogemos impunemente y sin dar ninguna importancia el pan de los de abajo (tema trillado), o reflexionar sobre cómo ese fantasma lejano en los últimos años ha lanzado la sombra de sus alas sobre nuestras sociedades, llenando comedores sociales y saturando las posibilidades de Cáritas… O de como aún así, hay hambres y hambres, y que incluso pasar hambre en ciertos sitios no tiene nada que ver con el hambre cotidiano y letal de otros…  Pero con poner mi entradita en el blog ya he cumplido. Acallada mi conciencia, si es que en algún momento se molestó siquiera, o aprovechada la circurstancia de la fecha para entretener un rato de ocio llenando unos cuantos bits de versos, prosas tontas y canciones, doy al enter y paso a cosas más provechosas: tengo que mirar en mi nevera y ELEGIR qué haré hoy para comer.

P.D.: Y vosotras… ¿qué vais a hacer para comer? 

11 octubre, 2010

Vargas Llosa, Nobel con Ñ

Filed under: Tertulia literaria — Chus @ 19:12
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La academia decidió premiar a Mario Vargas Llosa con el Nobel

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«Por su cartografía de las estructuras del poder y sus mordaces imágenes de la resistencia individual, la revuelta y la derrota»

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No sé… yo leí «Travesuras de la Niña Mala«, más que nada porque el hecho de que el protagonista fuera un intérprete me tocó un poquito la fibra, y me gustó. Aunque no estoy segura de si en esa novela cartografiaba estructuras de poder y esas cosas tan complicadas que los académicos ven en la literatura. Yo solo sé, que leo, y leer me transporta y llena de ecos y compañías con cada página nueva.

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Y con este, ya tenemos una pequeña colección de premiados en lengua hispánica:

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JOSÉ ECHEGARAY Y EIZAGUIRRE (1904)
JACINTO BENAVENTE Y MARTÍNEZ (1922)
GABRIELA MISTRAL (1945). Seudónimo de Lucila Godoy Alcayaga. ¡¡eY!! ¡¡Tenemos una chica!!
JUAN RAMÓN JIMÉNEZ (1956)
MIGUEL ANGEL ASTURIAS (1967)
PABLO NERUDA (1971)
VICENTE ALEIXANDRE (1977)
GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ (1982)
CAMILO JOSÉ CELA (1989)
OCTAVIO PAZ (1990)

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Aprovechamos la entrada improvisada para probar una función de este nuevo sitio donde nos han montado la casita: insertar un audio. La voz de Vargas Llosa leyendo un fragmento de su propia obra, la casa verde, gracias como siempre a la web A Media Voz

A ver qué sale…

La casa verde (fragmento)

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P.D.: pues no sé cómo cambiar el tamaño de la letra de una palabra a mitad de frase… jo…

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P.D.2: Atención a los hoax… Seguro que no tardará en aparecer algún email con un precioso y empalagoso texto supuestamente escrito por Vargas Llosa. Cuidadín con los reenvíos sin comprobaciones.

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21 junio, 2010

Adios SARAMAGO

Filed under: Cosas del dia a dia,Grandes frases — Chus @ 8:17
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Cosas del dia a dia
 
«Sólo si nos detenemos a pensar en las pequeñas cosas llegaremos a comprender las grandes»
 
De día en día, se suceden las despedidas de algunos de los grandes referentes que formaban parte de nuestra vida, recordándonos que no somos ya aquellas personas que se morían en los exámenes finales de la Universidad, amontonando libros en la cafetería y siempre hasta el cuello de trabajos obligatorios y voluntarios (es que estudiar no sé, pero participar, participabamos en todo). Pues no… una ya roza los cuarenta (¡afú!) aunque se empeñe en sentirse igual que entonces -salvo por el detalle de que antes llegaba mucho mejor para pintarse las uñas de los pies y no le apuraban las hipotecas- y los GRANDES que ya lo eran cuando subimos a este barco y aprendimos sus nombres, van terminando sus viajes y dejándonos a solas con el nuestro. Habrá que tomar una nueva ola, porque a este paso no me van a quedar autores conocidos para seguir sus estrenos, y aún rozando los cuarenta me quedan muchos libros por leer si dios quiere (ahí está la abuela Teo, 98 años y tan divina… a poco que herede de ella me quedan generaciones de literatos por descubrir).
 
Hoy le toca a SARAMAGO y aunque apenas tengo tiempo para asomar por aqui y pensar en despedirme, un pequeño adios si que le dejaremos. La verdad es que he descubierto que mucha gente en mi entorno no sabe quién es Saramago, pero lo entiendo, tampoco escribía para todos. De sus libros ya he comentado anteriormente que alguno me encantó y otros me decepcionaron. Lamento decir que su obra final «El Viaje del Elefante», que en prensa definen como una maravilla de la literatura y el humor, a mi me aburrió mortalmente, pero en fin… para gustos los colores. Por otro lado recomendaré hasta la saciedad a todo el que quiera escucharme que se lea la «Ensayo Sobre la Ceguera», a ser posible, antes de ver la película, y que se deje estremecer por esa novela cruel y directa que al final no deja de ser un canto de esperanza entre tanta oscuridad y sordidez. Y si acaso, también el título con el que yo descubrí a Saramago en una librería de esas junto a la playa, donde los turistas nos abastecemos de lectura para las horas de pereza al sol: «El Evangelio Según Jesucristo».
 
Y recordar un viejo comentario de nuevo: «La Balsa de Piedra», que reeditó recientemente en colaboración con editoriales, papeleras, fábricas de tinta, transportistas… para que los beneficios íntegros fueran para Haiti.
 
Yo ahora me despido con este pequeño y maravilloso cuento, narrado por el propio Saramago.
 
   
 
 
Y aquí, su blog oficial (en Español). http://www.josesaramago.org/index.php?lan=es
 
 
«Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos,
sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos existir»
 
 
 
 
 

1 junio, 2010

CAPERUCITA Y EL LOBO MACHISTA, del Reverte

 
Fantareales cuentosias
 
CAPERUCITA Y EL LOBO MACHISTA, del Reverte
 
En la penilla de hacer tanto tiempo que no piso por estos lares, que ya hasta me huele a desierto el blog cuando asomo, y hasta he visto un par de cosas de esas que pasan dando vueltas entre el polvo en todas las pelis del oeste… pues pensé en poner un comentario sobre eso de que «en los coles de España miles de niñas son violadas todos los dias y educadas para asumirlo como algo normal» (Juan Manuel de Prada, Intereconomia -dónde si no van a soltar tales barbaridades con salero y alegría-).
 
Pero entre medias, como soy multitarea y por un lado exploro webs y por otro abro el blog y por otro leo el correo y por otro echo el ojo a SIGNApuntes… pues por uno de esos lados, me encontré con este relatito de Perez Reverte, que una de las bugambitas de paspasdigamelón me ha enviado por email. Me ha recordado la estupidez esa de la ministra de igualdad proponiendo prohibir los cuentos infantiles tradicionales por machistas (todo tiene su lugar y su momento, y hay formas mejores de educar que censurando los clásicos). También me ha recordado un poco una conversación de esta mañana, en la que una compa y yo meditábamos sobre si poner educador, educadora, educad@r, educador/a, educadores y educadoras… Y es que esto de la igualdad de género y el lenguaje no sexista a veces acaba revertiendo en lenguaje idiota. Que será muy paritario, pero a mi lo de los vascos y vascas y los miembros y miembras del senado no me convence, ¿qué hay con el principio de economía del lenguaje? Eso no suena nada económico, no hay fluidez, es artificial… no mola. Y la lengua tiene que molar.
 
Igual es que es más sencillo que todo eso, y lo que hay que hacer es pensar menos en las concordancias de género y ACTUAR de forma igualitaria. Que seguro que tras una vida de buen ejemplo, a ninguna niña se le ocurre arrastrar su vida a la sombra de la de ningún príncipe azul, por muchos cuentos de hadas que le hayan leido sus mayores (que seguro que además, los disfrutó un montón fueran o no sexistas -además, que hay muchos, oiga, tambien se puede tirar de la diversidad, ir alternando, leer de todo y solucionado-)
 
Bueno, pues eso… a punto de salir pitando para mi última clase de valenciano (el dissabte la segona prova, la primera no fue mal del todo, ya veremos esta…) os dejo aquí este cachito de Reverte, y el link a su web oficial. ¡Que lo disfrutéis! A mi me ha gustado.
 
 
 

CAPERUCITA Y EL LOBO MACHISTA. Pérez Reverte

 

Hoy me he levantado con talante. Como después de haber publicado El pequeño hoplita –le tomé el gusto a la narrativa infantil, he decidido echar un cable.

 

 Ayudar a que nuestra ministra de Igualdad y Paridad, Bibiana Aído, rubia joya de la corona, haga realidad su bonito proyecto de conseguir que los cuentos tradicionales para pequeños cabroncetes sean desterrados de escuelas y hogares, y dejen de ser un reducto machista, sexista y antifeminista.

 

 O que, expurgados y reconvertidos a lo social y políticamente correcto, contribuyan, ellos también, a la formación de futuras generaciones de ciudadanos y ciudadanas ejemplares y ejemplaras. Como está mandado.

 


Al principio pensaba hacerlo con el cuento de Blancanieves y las siete personas de crecimiento inadecuado; que, como sostiene Bibiana, requiere, título aparte, una remodelación general urgente.

 

 Pero ciertos indicios de intolerable violencia machista en la casita del bosque, como que sea una mujer quien cargue con todas las labores del hogar, o que no haya paridad de sexos en el número de individuos que trabajan en la mina –su número impar complica además el asunto–, me decidieron a dejarlo para más adelante.

 

 

Lo intenté luego con La soldadita de plomo y ploma; y no es por echarme flores, pero lo tenía casi resuelto. Una soldadita de plomo de la ULFF –Unidad Legionaria Femenina Feroz–, terror de los talibanes afganos y de los piratas del Índico, impedida en su extremidad locomotriz por haber caído poco metal en el molde cuando la fundían. O sea, incompleta física de una pierna, para entendernos. O no. Lo que antes se decía, en jerga fascista, coja. Y que, desde su repisa en el cuarto de juegos de una niña, se enamora de un bailarín de ballet de papel maché que está enfrente, puesto tal que así, de puntillas, y que tiene una bonita lentejuela de plata en el prepucio.

 

 

 Se lo leí a mi hija por teléfono, a ver qué tal iba la cosa; pero al llegar a lo de la lentejuela me aconsejó dejarlo. Te van a malinterpretar, dijo. Así que al final me decidí por un clásico inobjetable: Caperucita Roja. Y está feo que lo diga, pero la verdad es que lo he bordado. Creo.

 


Caperucita Roja camina por el bosque, como suele. Va muy contenta, dando saltitos con su cesta al brazo, porque, gracias a que está en paro y es mujer, emigrante rumana sin papeles, magrebí pero tirando a afroamericana de color, musulmana con hiyab, lesbiana y madre soltera, acaban de concederle plaza en un colegio a su hijo.

 

 Va a casa de su abuelita, que vive sola desde que su marido, el abuelito, le dio una colleja a Caperucita porque no se bebía el colacao, ésta lo denunció por maltrato infantil, y la Guardia Civil se llevó al viejo al penal de El Puerto de Santa María, donde en espera de juicio paga su culpa sodomizado en las duchas, un día sí y otro no, por robustos albanokosovares. Que también tienen sus necesidades y sus derechos, córcholis.

 

 

El caso es que Caperucita va por el bosque, como digo, y en éstas aparece el lobo: hirsuto, sobrado, chulo, con una sonrisa machista que le descubre los colmillos superiores. Facha que te rilas: peinado hacia atrás con fijador reluciente y una pegatina de la bandera franquista, la de la gallina, en la correa del reloj.

 

 

Y le pregunta: «¿Dónde vas, Caperucita?». A lo que ella responde, muy desenvuelta: «Donde me sale del mapa del clítoris», y sigue su camino, impasible. «Vaya corte», comenta el lobo, boquiabierto. Luego decide vengarse y corre a la casa de la abuelita, donde ejerce sobre la anciana una intolerable violencia doméstica de género y génera. O sea, que se la zampa, o deglute. Y encima se fuma un pitillo. El fascista.

 

 

Cuando llega Caperucita se lo encuentra metido en la cama, con la cofia puesta. «Que sistema dental tan desproporcionado tienes, yaya», le dice. «Qué apéndice nasal tan fuera de lo común.» Etcétera. Entonces el lobo le da las suyas y las de un bombero: la deglute también, y se echa a dormir la siesta.

 

 

Llegan en ésas un cazador y una cazadora, y cuando el cazador va a pegarle al lobo un plomazo de postas del doce, la cazadora contiene a su compañero. «No irás a ejercer la violencia –dice– contra un animal de la biosfera azul. Y además, con plomo contaminante y antiecológico. Es mejor afearle su conducta.» Se la afean, incluido lo de fumar. Malandrín, etcétera. Entonces el lobo, conmovido, ve la luz, se abre la cremallera que, como es sabido, todos los lobos llevan en la tripa, y libera a Caperucita y a su provecta. Todos ríen y se abrazan, felices. Incluido el lobo, que deja el tabaco, se hace antitaurino y funda la oenegé Lobos y Lobas sin Fronteras, subvencionada por el Instituto de la Mujer. Fin.

 
 
 
 

10 abril, 2010

Jose Hierro

Filed under: Tertulia literaria,Y digo yo... — Chus @ 9:22
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JOSE HIERRO.
 
De poeta en poeta, como pasa todo en esta vida, a empujones de encuentros y sugerencias nacidas de lo que se oye, lo que se ve, lo que se lee… (por eso los sordos «saben menos», recuerdalo si algún día te extraña: porque se tropiezan con menos encuentros y sugerencias, nada les llega de una voz casual que por ahí pasaba, de la tele encencida sin hacerla caso, de lo que se comenta en una mesa sin darle importancia entre tenedor y cuchara… todo ha de ser visual o intencionadamente preparado en logopedia, libros y clases de refuerzo). Aunque esto no tiene nada que ver con el tema, se me ocurrió según escribía. Sigo con lo mío… José Hierro, del que ya no me acordaba, otro poeta con más penas que alegrías, niño de la guerra y preso político, aunque este sobrevivió al cautiverio. Escribiendo en cafés y en donde fuera, mientras no fuese en su casa, se llevó a sí mismo y a sus versos hasta las vacaciones de navidad del 2000, cuando ya no dio más de si y nos dejó. «Si muero, que me pongan desnudo, desnudo junto al mar. Serán las aguas grises mi escudo y no habrá que luchar».
 
Hoy debería regalarle un poema a Marga, del blog EMEPEA, si la cosa va de poesía. O un pastel con velitas. Pero para no faltar a la tradición, que siempre llego tarde y me acuerdo cuando encuentro los restos de la merienda sobre la mesa, me esperaré a que sea ella la que ponga los pasteles. Hay que guardar cierto respeto a las tradiciones, que al fin y al cabo, incluso por transgresores que nos creamos, nos basamos en ellas para construírnos y dibujarnos. Aunque sea sólo para romperlas, las necesitamos. Así que eso… no te felicito Marga, que es tradición en mi olvidarme.
 
 
 

 

Después de todo, todo ha sido nada,
a pesar de que un día lo fue todo.
Después de nada, o después de todo
supe que todo no era más que nada.

Grito «¡Todo!», y el eco dice «¡Nada!»
Grito «¡Nada!», y el eco dice «¡Todo!»
Ahora sé que la nada lo era todo.
y todo era ceniza de la nada.

No queda nada de lo que fue nada.
(Era ilusión lo que creía todo
y que, en definitiva, era la nada.)

Qué más da que la nada fuera nada
si más nada será, después de todo,
después de tanto todo para nada.

 

Para Harley: Invádeme cuanto y cuando quieras que me gusta leeros.

31 marzo, 2010

VOCES de Miguel Hernandez

 
Cosas del dia a dia
 

Miguel Hernández no sale sólo en los libros de texto pre-logse y en el trivial (siempre que no sepas la respuesta en una pregunta de literatura, di «Miguel Hernández», seguramente aciertes). Esta web recoge todas las canciones del disco de Serrat de 1972. No os perdáis la canción de cuna «Nanas de la Cebolla«

 
 
Aunque ahora ya es fácil encontrar otros temas del nuevo disco que sacó en 2009, escarbando un poco en youtube. Este tema, por ejemplo, también lo encontré cantado por Silvio Rodríguez.
 
 
 
Menos tu vientre / todo es confuso.

  
    Y cómo no, en la inevitable web amediavoz podéis oír la voz del poeta. En este caso, hay una grabación en la que se le medio entiende en plena arenga en verso: La Canción del Esposo Soldado.
    http://amediavoz.com/poetas.htm

Menos tu vientre / todo es futuro
fugaz, pasado, / baldío y turbio.

Menos tu vientre / todo es oculto,

menos tu vientre / todo inseguro,
todo postrero, / polvo sin mundo.

Menos tu vientre / todo es oscuro,
menos tu vientre / claro y profundo.

 

  

¡Que los disfrutéis!

 

12 febrero, 2008

A Hombros de Gigantes

 
Y digo yo…
 

El último granito de arena en la cima de la montaña mira a su alrededor y contempla, sin prestar demasiado interés, el impresionante paisaje que se le ofrece, la amplitud del horizonte, los kilómetros y kilómetros de tierras que abarca con la vista, sin ser consciente de las toneladas de tierra que bajo él siglo tras siglo se han ido alzando para auparle.

Igual que ese granito de arena, miramos desde niños la pizarra y entendemos sin esfuerzo que la tierra gira. De un vistazo nos hacemos con el orden de los planetas, dibujamos el modelo heliocéntrico con plastidecores como quien organiza canicas y podemos imaginar sin reparos galaxias lejanas con otras estrellas y otros planetas, con más lunas, y  hasta medio entendemos los agujeros negros y el Big Ban y que en cosas de ciencia hay cierta relatividad. En cierta manera, incluso nos sorprende que alguien pudiera en el pasado ignorar la ley de la gravedad y tantas otras cosas tan sencillas y obvias… 

Pero para ello antes de nosotros se fueron sucediendo los esfuerzos de mente tras mente, barriendo los prejuicios, las imágenes heredadas de los mitos y las ideas preconcebidas, superando los tabúes que nos habíamos autoimpuesto con nuestras religiones y costumbres, mirando más allá, atreviéndose a insinuar y desdecir, observando críticos y perplejos el devenir extraño de los astros en la noche, meditando con la doctrina de la fe en una mano y el telescopio en otra, calculando milimétricas respuestas a preguntas a veces prohibidas, reorganizando ideas, innovando nuevos caminos para el saber… 

 Caminos que luego nosotros caminaríamos sin tropiezos.

Miramos subidos a los hombros de los gigantes que nos precedieron, y por eso vemos tan lejos y tan fácil. 

 

Me gusta esa idea. 

La idea de que nuestro pensamiento no es sólo nuestro, si no que es un crescendo imparable, nacido al principio de los tiempos, cuando por primera vez el hombre alzó la vista y le entró una duda. 

 Que antes y después, y al tiempo que nosotros, algo más grande suma nuestras capacidades una después de otra y el menos sabio es al final mil veces más sabio de lo que jamás hubiera sido sin esta mente colectiva. Como el niño llega más allá de lo que puede usando por punto de apoyo lo que puede el otro, así nosotros crecemos como especie, un único ente con millones de cerebros atemporales, una mente, un pensamiento construido a base de apoyar una idea sobre otra idea, tomando de una cultura para otra y de esta a la primera, atreviéndonos a avanzar entre retrocesos, entre confusiones y tropiezos, ratificando los esbozos de los gigantes anteriores y esbozando nuevos horizontes para los que sigan…

 

«Si he logrado ver más lejos
ha sido porque he subido a hombros de gigantes»
        
Isaac Newton

 

 

Hay  libros que no son solo libros, son algo más. Reconozco que hay libros que me inspiran cierta reverencia y que me gusta su presencia en mi hogar, como si emitieran ciertas vibraciones casi místicas, como la Biblia, el Corán, la Torá… 

No es que crea que fueron dictados por ningún dios ni nada por el estilo, lo mío es una devoción humana. Me impone la fe que en esas palabras fueron depositando siglos y siglos de creyentes, la influencia que ejercieron en nuestra cultura a lo largo de los tiempos, su significado como parte de nuestra historia. En ellos late la génesis de lo que somos, de nuestra forma de entender el mundo, algunas de nuestras mejores virtudes están ahí recogidas y también de ellos nacieron muchas de nuestras limitaciones.

Estas Navidades uno de esos libros llegó a nuestras manos, una recopilación de algunos de los pasos brillantes que iluminaron la senda en crecimiento de nuestra cognición. Quienes lo compraron sólo pretendían regalar un libro sobre estrellas a alguien a quien conocen poco y que tiene un telescopio en el salón. Se titula A Hombros de Gigantes, y en él se reúnen los principales textos originales (traducidos, claro) de 5 de los gigantes más significativos en la construcción del pensamiento científico y del concepto del universo que hoy tenemos, con comentarios de Stephen Hawking, que es uno de esos escasos científicos a los que los profanos podemos leer con deleite de vez en cuando. 

Qué le vamos a hacer… No creo que jamás los lea del todo, no me siento capaz de enfrentar las fórmulas y razonamientos que presentan y la física y la astronomía no forman parte de mi literatura favorita… Pero me encanta asomarme por encima a esas obras rescatadas de nuestra historia y tener en las manos esos textos, como un relicario del conocimiento. Tal vez sea otro tipo de religión la que inspira mi devoción en esos momentos, una que adora la maravilla de la mente humana y el potencial de sus posibilidades por encima de lo que es o lo que ha sido. 

Como anécdota, me ha gustado saber que a Kepler quien le mostró por primera vez en su vida el gran cometa que atravesaba el cielo fue su madre, a quien años después tuvo que defender de la acusación de brujería (si es que ser mujer y astrónoma…). Aunque tampoco le extrañó mucho, ya que a su vez ella era hija de una bruja declarada y practicante (de raza bruja y femenina le viene a ese galgo la ciencia). 

Y a modo de observación, recordar que pese a ser todos ellos responsables de quebrar las bases de la Iglesia… la mayoría de los gigantes eran devotos creyentes. Podría presumir el Vaticano de lo bien que dota Dios a sus más fieles siervos… pero no. Siempre a rastras con una iglesia estúpida, con lo bien que podía irle si no se empeñara en prender fuego a sus genios…  

 

 
 
 

 

Yo, Galileo Galilei, hijo del fallecido Vincenzio Galilei de Florencia, de setenta años de edad, juzgado personalmente por este tribunal, y arrodillado ante Vosotros, Eminentísimos y Reverendísimos Señores Cardenales, Inquisidores Generales de la República Cristiana contra las depravaciones heréticas, teniendo ante mis ojos los Santísimos Evangelios y poniendo sobre ellos mi propia mano, juro que siempre he creído, creo ahora y que, con la ayuda de Dios, creeré en el futuro todo lo que la Santa Iglesia Católica y Apostólica mantiene, predica y enseña.

Pero como yo, tras haber sido amonestado por este Santo Oficio a abandonar completamente la falsa opinión de que el Sol es el centro inmóvil del universo, y que la Tierra no es el centro del universo y se mueve, y a no sostener, defender o enseñar de ninguna manera, ni oralmente ni por escrito, la mencionada falsa doctrina; y tras haberme sido notificado que dicha doctrina es opuesta a las Sagradas Escrituras, escribí y di a la imprenta un libro en que trato de dicha doctrina ya condenada, y presento argumentos de mucha eficacia en su favor, sin llegar a ninguna conclusión: he sido hallado vehementetemente culpable de herjía, es decir, de haber mantenido y creído que el Sol es el centro inmóvil del universo, y que la Tierra no está en el centro del universo y se mueve.

Sin embargo, deseando eliminar de las mentes de vuestras Eminencias y de todos los fieles cristianos esta vehemente sospecha razonablemente concebida contra mí, abjuro con corazón sincero y piedad no fingida, condeno y detesto los dichos errores y herejías, y generalmente todos y cada uno de los errores y sectas contrarios a la Santa Iglesia Católica. Y juro que en el futuro nunca más defenderé con palabras o por escrito cosa alguna que pueda acarrearme sospechas semejantes; y si conozco algún hereje, o sospechoso de herejía, lo denunciaré a este Santo Oficio, o al Inquisidor y Ordinario del lugar donde me encuentre.

También juro y prometo cumplir y observar enteramente cuantas penitencias me impusiere este Santo Oficio. Y si contravengo cualquiera de estas promesas, protestas y juramentos (¡no lo quiera Dios!) me someto a las penas y castigos que los Sagrados Cánones y los Decretos generales o particulares establecen y promulgan contra tales infractores. Auxílieme Dios y los Santos Evangelios, que toco con mis propias manos.

Yo, el antedicho Galileo Galilei, he abjurado, jurado y prometido, y  me declaro a mí mismo comprometido como antes he declarado; y en testimonio de la verdad, con mi propia m ano suscribo la presente cédula de abjuración, y la recito palabra por palabra. En Roma, en el Convento de la Minerva, este 22 de junio de 1633. Yo, galileo Galilei, he abjurado como lo declaro con mi propia mano.

 

 

Eppur si muove

(sin embargo, se mueve)

 

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