Ya veremos…

15 noviembre, 2011

La grieta, de Doris Lessing (enfrentados desde el principio de los tiempos)

Filed under: Tertulia literaria — Chus @ 18:26
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“El hombre hace, la mujer es”
Robert Graves

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Acabo de leer La Grieta, de Doris Lessing.

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Ya hace mucho tiempo que me tropecé, no recuerdo dónde, con algún comentario sobre esta obra que me dejó sembrada la curiosidad. Recientemente volví a tropezármelo y me acordé que una vez pensé en lo interesante que sería leerlo…

Mi biblioteca, donde deben pensar que tengo preferencia por todo aquello que justo ellos no tienen, lo encargó en la red de bibliotecas y dicho y hecho, el viernes ya lo tenía aquí. Qué grandes, las bibliotecas… Hasta la más pequeñita, qué grande es.

En mi ambiguo conocimiento sobre el libro, tenía la idea de que se trataba de un texto embebido de feminismo. Luego he leido que a Lessing le dieron un nobel de literatura en 2007 por su «capacidad para transmitir la épica de la experiencia femenina y narrar la división de la civilización con escepticismo, pasión y fuerza visionaria».

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Bueno, así visto…

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Me desilusionó que, al contrario de lo que esperaba, el relato parecía recoger todo lo malo de las relaciones hombre-mujer a lo largo de la historia y presentarlo en un contexto que lo convertía en algo casi justificado: así ha sido desde el principio de los tiempos. Pero tal vez fue por eso, esperaba una ruptura y tal vez Lessing fabuló la realidad de la experiencia femenina. No ofrecía un cambio, si no una teatralización que presentara a los ojos del lector la historia que ha sido (y que es aún muchas veces y en muchos sitios): la incomprensión entre géneros, el miedo al diferente, la violencia, el abuso, la violación, los reproches, la irresponsabilidad, el reparto desigual de cargas, preferencias, actitudes…

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Lo he leído muy deprisa, lo que sin duda algo debe significar. Y es una Nobel. ¡Y es mujer! Así que lo recomiendo encarecidamente, aunque sólo sea porque si no nos sobran cervantes con faldas, nobels tampoco abundan, ni en literatura, ni en ninguna disciplina.

Por lo demás, es original y diferente a lo que leemos habitualmente, y ese remontarse a tiempos primordiales nos trae un aire exótico del que tampoco me quejo. Y me ha fascinado, como siempre me fascinan todas las elucubraciones y fantasías que tienen a la lengua como centro, esos juegos del tipo “ahora decimos yo, antes no había yo, sólo nosotras. Y tampoco nosotras porque no había ellos…”.

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La verdad es que igual lo leí muy deprisa y demasiado sola, porque ahora, según voy pensando en él, le voy encontrando más y más detalles de los que se podría extraer mucho jugo en una tertulia literaria, sobre todo si hay alguna feminista en el grupo.

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Imaginen una costa escarpada, donde las olas del mar lamen unas rocas antiguas; ahí, tendidas entre el agua y la piedra, yacen unas 

hembras que nunca han conocido varón. Tienen su propio lenguaje y sus ritos ancestrales, pero viven en un mundo sin tiempo, sin dueño, y es la luna quien las fecunda. Dejemos ahora que una de ellas se aleje de la costa y se adentre en un valle hasta descubrir a unos seres extraños, parecidos a las hembras pero con el pecho liso y un pedazo de carne en forma de blando punzón bailando entre laspiernas…

Así es como un patricio romano intenta describir los primeros días de vida en la tierra, una época de la que le han llegado unos pocos testimonios deslavazados. El hombre se pregunta cómo aprendieron a convivir nuestros ancestros e imagina sus primeros encuentros, las peleas, los reproches, el deseo de tocar y penetrar cuerpos nuevos, hasta llegar a ese primer gesto de ternura que nos definió para siempre como seres humanos

Con delicadeza e ironía, Doris Lessing cuenta cuál fue el origen de esa gran aventura que ahora nos tiene a todos, hombres y mujeres, atados a la vida. Ahí donde la ciencia no llega, el talento de una maestra abre caminos.

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