Ya veremos…

30 octubre, 2010

El papa que viene

 

¡¡Esconded a la Magdalena!!  
Que viene el Papa 

 

Dicen las malas lenguas, que en previsión de la visita papal se está limpiando el Raval y otros espacios públicos de Barcelona de «obreritas del amor». Porque ni prohibidas ni no, las putas en España ni se regulan ni se persiguen… se barren bajo la alfombra cuando estorban.

 

Dueña de un corazón,
tan cinco estrellas,
que, hasta el hijo de un Dios,
una vez que la vio,
se fue con ella.
Y nunca le cobró
la Magdalena

 

Por otro lado, simpatizantes de la lucha por los derechos de los homosexuales han promovido a través de las redes sociales (aunque facebook les cierra la página insistentemente) una iniciativa cuanto menos simpática para la visita del Papa a la ciudad Condal la mañana del 7 de noviembre. (Bueno… a mi el amor y los besos me parecen armas simpáticas, como la poesía y la canción… seguro que al Foro Español de la Familia -católica, aunque eso no lo diga en la etiqueta- no se lo parece tanto).

«Cuando Benedicto XVI pase por delante de nosotros, nos besaremos,
hombre con hombre o mujer con mujer»

 

 

 

Al aviso de una señal sonora comenzarán dos minutos de morreo subversivo, tras los cuales los participantes pretenden marcharse sin más, sin contestar provocaciones ni participar en ningún tipo de enzarzamiento.

 

 

Pues me temo que no voy a estar en la zona, y si estuviera es poco probable que mi solidaridad me empujase tanto como para sacarme de casa y meterme en el caos horrible que debe ser el centro de Barcelona ese día… pero si no, no tendrían ningún inconveniente en participar.

 

Por último… ¿Alguien quiere pasarle la factura al Papa? El Observatorio de la Laicidad, no conforme con que un viaje pastoral se enmascare como visita de Jefe de Estado a cuenta de los bolsillos de los ciudadanos,  ha desglosado el gasto millonario que supone la visita papal y propone enviarle por email la cuenta. No es que nadie espere que la pague… pero mira, yo voy a firmarla, que para eso no hace falta salir de mi casita y estoy completamente de acuerdo en que las religiones la paguen sus fieles, y no la bolsa común de un estado en teoría aconfesional desde 1978 (que ya son años).

Pásale factura al Papa